En este artículo se analiza el impacto del cambio de soberanía en Puerto Rico en 1898, desde la perspectiva de la confrontación moral entre las denominaciones evangélicas y la Iglesia católica. Para los evangélicos, el “romanismo” —el catolicismo— expresaba la tradición y era el responsable del abandono moral de los boricuas. Para el catolicismo, por su parte, los cambios implementados por las autoridades estadounidenses y la acción de las denominaciones ponían en peligro sus privilegios históricos y la verdadera expresión del cristianismo. Las iglesias se enfrentaron en temas como la moralidad, la administración de los cementerios y la prostitución.
También puede Iniciar una búsqueda de similitud avanzada para este artículo.