En este artículo se examina la identidad étnica maya, entendida no en su vertiente esencialista, sino como un proceso que se construye y en el cual se entrelazan múltiples identidades en los individuos y en los grupos sociales. Ello es resultado de las diversas relaciones que éstos sostienen con su medio y con otros grupos de los que no necesariamente se excluyen y de los que incluso llegan a formar parte, sin dejar sus originales sentidos de pertenencia étnica. Se ponen en la mesa de la discusión la evidencia y las reflexiones rescatadas a lo largo de una investigación realizada en Chacsinkín, Yucatán, México, durante seis años de convivencia con sus habitantes, casi todos maya hablantes y mayoritariamente campesinos, influidos por las corrientes del contexto nacional y global en el que se insertan y en el que su identidad resiste y lucha por manifestarse y perdurar.
También puede Iniciar una búsqueda de similitud avanzada para este artículo.